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lunes, 26 de diciembre de 2011

Estrenar abrazos y nuevas formas de relacionarnos

Un abrazo puede ser el mejor de los bálsamos en un momento de dolor o el más rico elixir en un instante de placer. Un abrazo puede ser la  forma de expresar un te amo!, estoy contigo,  me alegro de  que  estés en mi vida... o simplemente una fría formalidad...

Quiero enviarte mi abrazo con la esperanza de que sirva para estrenar nuevas formas de relacionarnos, de apoyarnos, felicitarnos... pero  sobre todo, de sentirnos, a pesar de la distancia y el tiempo. 

Un abrazo de corazón,  sabe  poco de razones, pero mucho de bendiciones, sanaciones, reconciliaciones y reencuentros...

Con mi abrazo  quiero acercarme a ti para desearte un 2012 lleno de momentos y oportunidades para decirle  SI al amor en  cualquiera de sus  formas y circunstancias.  

Seguimos resonando!!! 
 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Inspiración - Oscar Misle Terrero: UN MORRAL EMOCIONAL MUY PESADO

Inspiración - Oscar Misle Terrero: UN MORRAL EMOCIONAL MUY PESADO: En una actividad realizada en un colegio de Caracas, a las siete de la mañana, nos tocó participar en una “marcha” de niños, niñas y adolescentes que cargaban un morral emocional muy pesado...

sábado, 3 de septiembre de 2011

PRESIDENTE: EL CÁNCER NO ES UN ENEMIGO



Presidente, por tener muy  cerca el cáncer y porque se  que todas y todos podemos en un momento desarrollarlo, me animo a compartir estas  reflexiones.

El Cáncer es el término que se usa para la enfermedad en la que nuestras células crecen y  se dividen sin control. ¿Por qué se da esa anarquía celular? Son muchas  las razones e interpretaciones que se hacen desde la  ciencia, psicología, psiquiatría, psiconeuroinmunología…. y lo más importante desde la persona que vive  con el cáncer.

Nuestra  salud física depende, en gran medida, de nuestros estados emocionales, mentales y espirituales. Un  malestar  del cuerpo puede ser el reflejo de un conflicto, de una tensión, una ansiedad o un desequilibrio orgánico, que  rompe nuestra estabilidad y equilibrio interior.

El cáncer es una palabra que algunos rehúsan nombran o dicen bajito cuando comentan que alguien lo padece.
Todas las  familias han convivido con el cáncer, no discrimina edad, raza, sexo, condición social, política ni religión.

Ud, más que nadie, sabe el costo físico, económico, emocional y psicológico que implica los tratamientos existentes: Cirugías, radiación, quimioterapia, procedimientos experimentales, hormonales. Todos tienen riesgos y efectos secundarios que requieren tratamientos  colaterales de altos costos. 

Presidente, con mucho acierto, compartió su sentimiento en relación a la consecuencia de no cuidarnos, la necesidad de  realizar un chequeo médico, por lo menos una vez al año, mantener el peso adecuado, comer alimentos frescos, variados y que no sean procesados con ciertos químicos, evitar las grasas, ingerir vegetales frescos y frutas, dormir, recrearse, descargar el estrés, hacer ejercicios, deportes, meditar o realizar una actividad que nos ayude a botar las tensiones, utilizar bloqueadores solares… Sabias recomendaciones pero de difícil aplicación en la realidad socioeconómica que nos toca vivir  

Todo este descuido y abuso que hacemos de nuestro cuerpo, hace que nos  sintamos  mal física y emocionalmente. Las alarmas se  prenden para que escuchemos el grito que viene desde  nuestro interior, con esa campanada que se expresa con un intenso dolor, debilidad, sangramiento, fiebre, inflamación, discapacidad…. acompañados  de una amarga ensalada de  emociones, pensamientos y actitudes que nos ponen de parada en el hombrillo de la vida.

Nos toca vivir la enfermedad, con dolor, soledad, silencio, en una oscuridad en la que ni siquiera nuestra sombra nos acompaña, sin la capacidad de  saber como interpretar que esos síntomas son la voz de nuestro cuerpo herido emocionalmente.

La enfermedad, y en nuestro caso, el cáncer está estrechamente ligado a las más profundas creencias, conceptos e información que albergamos con respecto a nosotros, sobre la vida, el placer, las relaciones, el dolor, el amor, la muerte….

Enfermamos,  porque creemos, en alguna parte  de nuestro interior, que la enfermedad es una respuesta adecuada o inevitable a una determinada circunstancia o situación, porque de algún modo parece solucionarnos un problema o hacer que consigamos la atención que necesitamos, o quizás como una solución desesperada a un conflicto interno  que sentimos como irremediable o insoportable.

Cuantas veces  una  gripe o resfriado nos  atrapa justo en ese momento en que estamos más cargados de compromisos laborales, activando las alarmas  internas  que nos envían las emociones o sentimientos reprimidos

Si nos damos el permiso  de reconocer y transformar nuestras más profundas convicciones y actitudes, podremos encontrar  salidas  diferentes a la enfermedad   para  satisfacer nuestras  necesidades, vacíos, conflictos y contradicciones por los caminos del amor

Es necesario entender la  enfermedad, en este caso el cáncer, como una posibilidad y no como un enemigo que hay que exterminar, bombardear... La enfermedad  nos puede mostrar  mucho de lo  que  realmente somos y sentimos y que nos negamos contactar y reconocer.

Ese apagón de la vida, en el momento menos esperado, puede ser una  oportunidad  que nos advierte que debemos mirar dentro y  fuera de nosotros, para que en la oscuridad, encontremos con nuestra luz interior la avería qué debemos reparar, pero hay que detectarla, asumirla y  transformarla para poder sanar. Un  trabajo nada  fácil, pero no  por ello imposible

El cáncer lo podemos ver  como una revelación importante  en nuestro crecimiento personal y espiritual. Si percibimos la enfermedad  como un mal que nos ataca, desde afuera, y ante el cual debemos batallar,  nos colocará en actitud defensiva, de negación, en el que “no está pasando nada”,  puede enmascarar miedos, rabias, frustraciones, impotencias que, por reprimirlas, consumen nuestras energías, reservas y debilitan  nuestro sistema inmunológico

Tenemos otro camino, ver la enfermedad de otra manera, como una oportunidad, como eso  que sucede en un momento particular de nuestra vida, que se expresa en nuestros órganos, sistemas, cuerpo y que no está divorciado de las situaciones emocionales o afectivas que están  demandando atención y transformación.

Presidente, que importante  que reconozca  y asuma el cáncer  llamándolo por su nombre, apareciendo públicamente sin cabello,  sin enmascararlo, porque  ocultarlo sería expresar el  rechazo a ese o esos órganos del cuerpo, que resultan ser los más vulnerable, y  que todo lo posible para expresarse y demandar la atención necesaria. 

Para  armonizar ese órgano herido y para que no se sumen otros a la rebeldía orgánica, se requiere, como bien Ud lo expresó, de la ciencia, religión, apoyo familiar y de los seres queridos, y sobre todo,  del espíritu para que el alma  encuentre los caminos  para la sanación interna y del contexto en el que nos movemos.

La enfermedad nos pone de rodillas, para que en ese proceso de rendición, que no significa claudicar, al contrario, colocarnos de rodillas es un acto de valentía y humildad. Es necesario colocar la frente  pegada al suelo, para  que el corazón esté por encima de la razón y  que de esta forma susurre lo que necesita el alma para nuestra sanación, no necesariamente física, pero si de  reconciliación con nosotros y con los demás.

Muchas  personas  que  viven con cáncer lo tienen a Ud  como referencia, por lo tanto su testimonio puede ser  muy importante para que el cáncer, más  que un  enemigo que hay   que combatir, sea una aliado del  que  hay mucho que aprender    


martes, 23 de agosto de 2011

LOS PADRES Y MADRES ¿ AMIGOS DE SUS HIJOS E HIJAS?



Los padres y las madres no son amigos de sus hijos e hijas. Los amigos y amigas se escogen, el padre y la madre no. 

Los niños y niñas necesitan sentir la presencia de padres y madres que pueden tener un trato amigable con ellos y ellas, esto es importante, pero no hacerle creer que son amigos, porque no es cierto, como responsables de la crianza y protección deben asumir roles, especialmente a la hora de establecer límites que no le corresponde a los amigos.

Ser padre o madre tiene un valor que puede estar aderezado por muchos de los sentimientos que se tienen hacia los amigos, pero vividos de forma diferente. Los padres y madres, por ejemplo, no pueden ni deben ser cómplice de situaciones que pueden poner en riesgo la integridad física y psicológica de sus hijos e hijas, sin embargo la complicidad es sentida como solidaridad en las amistades. Por citar solo un ejemplo.

Se dan casos de padres y madres que se reconocen como amigos de sus hijos e hijas y se frustran cuando llega la adolescencia y empiezan los conflictos porque no saben cómo delimitar su rol, los hijos e hijas pueden buscar la figura de autoridad fuera del hogar, en el líder de una pandilla por ejemplo.

No es raro encontrar padres y madres que compiten con sus hijos e hijas, se visten y bailan como ellos y ellas, apuestan a quien levanta más… no se trata de poner en cuestionamiento el que podamos compartir gustos e intereses con nuestros hijos e hijas, el problema es cuando se nos olvida  que somos los adultos y se desdibuja el rol que debemos cumplir.

Ser padre o madre conlleva una abanico de posibilidades para el amor, la confianza, el humor, la ternura, la solidaridad ¿Por qué inventarnos otros roles?

Seguimos resonando!!!

Un abrazo

lunes, 22 de agosto de 2011

¿LAS NIÑAS Y NIÑOS: POR QUÉ SE APODERAN DE LO AJENO?



En sus  primeros años a los niños y las niñas  les cuesta entender  el concepto de la propiedad. No  entienden a sus  familias cuando los regañan  porque toman una pertenencia de un hermano,  primo o compañerito de la escuela. En su  imaginación  creen que están tomando algo que necesitan o desean y que pueden hacerlo sin  que esto  tenga mayores consecuencias.

A medida  que crecen van aprendiendo que  no está bien tomar lo  que es de otros; pero no logran entender qué tan malo es y cuáles  pueden ser las consecuencias.

Con frecuencia el hurto se puede realizar como una provocación o venganza. En la pubertad e inicio de la adolescencia muchos estudiantes  hurtan como una manera de demostrar autonomía en sus decisiones,  lo hacen como una forma desafiante para agredir y molestar a sus familias, profesores, compañeros...

Puede incluso ser una forma de  llamar la atención. Cometer faltas, es la manera que consiguen para que sus familias  estén más pendientes de ellos; le  quitan a otros  lo que sienten que le “roban  emocionalmente”,  que no es otra cosa,  que  el  tiempo  y la atención  que  necesitan para sentirse queridos y paradójicamente prefiere un castigo a la indiferencia y el abandono.

Los compañeros de grupo ejercen una presión importante. Hurtar o robar  puede ser una forma de buscar la admiración por atreverse a realizar actos  que transgreden las normas. Hurtar puede ser  una forma  se sentirse retador    entre sus  compañeros para  ser aceptado como parte del  “grupo de los malos”

Se puede dar el caso de  estudiantes que chantajean o manipulan  a otros, impulsándolos a que roben  para satisfacer las exigencias de un   líder que lo amenaza con golpearlo, si no le da lo  que le pide

Hay causas  más graves  como la necesidad  de conseguir dinero para la compra de  drogas o sustancias a las que son adictos.

Por otra parte vivimos en una  sociedad de consumo que permanentemente  crea necesidades y muchas veces robar o apoderarse de lo ajeno  es la posibilidad  más fácil para  obtener  lo  que no pueden comprar  por la  situación económica de sus familias.

En el fondo  estos hurtos pueden enmascarar formas de compensación ante la falta de atención y afecto que sienten. Una de las formas más efectivas de formar para la honradez es con el ejemplo

Seguimos resonando!!!

Un abrazo

viernes, 19 de agosto de 2011

QUIERE UN HOMBRE! NO UNA AMIGA



Los seres humanos, ciertamente, somos un misterio, convivimos con muchas contradicciones difíciles  de descifrar. Recuerdo a  Marjorie, una gran amiga, militante activa en la  promoción y defensa de  los derechos humanos de la mujer.  

Maryorie,  añoraba encontrar una pareja que rompiera todos esos paradigmas del hombre tipo:  proveedor, rudo, incapaz de pelar una zanahoria o agarrar una escoba porque lo denigra en su especie.

En unos de sus  viajes,  de trabajo por Europa,  conoció al hombre de sus sueños, no el príncipe azul, porque este estereotipo no entra entre las aspiraciones de una militante feminista, pero si encontró a Federico,  un ser humano excepcional, según sus propias palabras.

Federico es andaluz, apuesto, varonil, con un fino sentido del humor, muy tierno,
 detallista y también  militante de los derechos humanos, pero en su caso, de  persona
refugiadas.
Fue tal el flechazo, por aquel hombre caído del cielo, que a los pocos meses decidieron vivir juntos. Federico logró que la  organización  en la que trabajaba  lo trasladara  a Venezuela.
Al  año,  Marjorie y  Fede , como ella lo llamaba, recibían a un nuevo miembro de la familia,  Alí, un hermoso varón con el cual podían poner en práctica  todo los principios y valores proclamados y fogosamente promovido y defendidos para darle vida a la equidad de género.

Federico apoyaba a  Marjori en todo, en las tareas de la casa, en el cuidado del  bebé,  en las compras… Era tanta la fascinación de este padre ejemplar , que tenía un diario virtual en el que publicaba fotos, pensamientos, reflexiones... sobre los diferentes momentos del desarrollo de su bebé. Compartía, con mucha espontaneidad, sus sentimientos como  padre, pareja… lograba eso que  a veces resulta tan difícil para  un hombre como es ponerle palabras al amor.

Después de  cuatro años, en un seminario internacional en Rio de Janeiro , me  encontré con Marjorie,  imprudentemente, le pregunté por Fede y cual no será  mi sorpresa cuando  me confiesa que  la relación  había terminado, y me aclara que Fede sigue siendo el padre maravilloso, pero la cosa como pareja no funcionó.

En la noche, en un brindis, para el intercambio entre las distintas delegaciones, después de varias copas de vino, se me acercó Marjorie y me contó que la relación de pareja no funcionó porque Federico la empalagaba, era demasiado mimoso, sentía que más que un marido  lo que tenía era una amiga, aunque en la vida sexual respondía bien,  su sensibilidad, delicadeza, la fue desilusionando .

Actualmente Marjorie esta casada con un militar, con quien dice ser muy feliz y se mantiene activa en su trabajo por la defensa de los derechos de la mujer.
Me pregunto, ¿Cómo se sentirá Federico? será que el romper con los paradigmas de lo que se espera y supone de lo masculino  puede tener  el costo  de desencantar a la mujer que creció en una cultura en la que lo atractivo del varón es lo que precisamente  lo distancia y  hace  a la pareja infeliz.

En los talleres con adolescentes, no falta la chica que exprese que le molesta los chicos que son muy tiernos, cariñosos o muy sensibles, que le parece mas atractivos  e interesantes los que son “más difíciles”, los rudos, en otras palabras los “más varoniles”.

El tema del género es más complejo de lo que imaginamos,  el peso de lo cultural, a veces, es más fuerte que las propias convicciones  e intensiones de cambio

Seguimos resonando!!!
Un abrazo 

VIOLENCIA. HAY QUE HABLAR CON LOS NIÑOS

  Óscar Misle Óscar Misle Los recientes enfrentamientos armados en la Cota 905 y comunidades aledañas y los operativos que se van realizan...